jueves, 4 de junio de 2015

EL ESCULTOR JOSÉ SEIQUER ZANÓN

Su partida de nacimiento de la iglesia parroquial de San Bartolomé de Librilla. En la villa de Librilla, provincia de Murcia, obispado de Cartagena, dia catorce de Septiembre de 1902; Yo D. Antonio Cerón Cayuela cura propio de esta única parroquial S. Bartolome apostol, bendice solemnemente a un siño que nació dia ocho a las siete y tres cuartos de la noche y le puse por nombre Jose Maria Juan de la Cruz Bartolome, hijo legitimo de d. tomas Seiquer perez, medico cirujano titular y de Dª Elvira Zanón Mira.

En 1931 se inician las tareas por el comité ejecutivo del homenaje a Gabriel Miró, integrado por los antes citados y por Augusto Pescador, y Miguel Hernández, y al efecto, convocan un concurso público entre escultores levantinos para realizar la escultura de Gabriel Miró.
Y el premio o elección recayó en 1932 en el escultor José Seiquer Zanón.
Y permítasenos, haciendo un breve paréntesis, detenernos un instante para referirnos también sucintamente, a la vida y obra del escultor que resultó premiado. José Seiquer Zanón, nació el día 8 de septiembre de 1902, en la murciana localidad de Librilla, antiguo señorío de Fajardo, si bien a la edad de los dos años se traslada con su familia a Murcia. Guiado por los consejos de su padre, que además de médico, era un pintor entusiasta y muy amante de las Bellas Artes, decidió dedicarse al estudio de la Escultura, para lo que marcha a Valencia, ingresando en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos, cursando los estudios de su especialidad y obteniendo además el título de profesor de dibujo. Fueron sus maestros entre otros el escultor valenciano Mariano Benlliure. En 1930, marchó pensionado por la Diputación Provincial de Murcia, a París. A su regreso fija su residencia en Madrid, aunque más tarde volvió a Murcia. Tras la Guerra Civil, fue designado director de la Escuela de Artes y Oficios de Murcia, obteniendo por oposición la cátedra de Composición decorativa (escultura), en 1946, desempeñando dicha dirección hasta 1970. Su vinculación con Orihuela, es consecuencia de su matrimonio con María Lucas Parra, de conocida familia oriolana, y además por la bellísima imagen que esculpió del Cristo yacente realizada en madera policromada para la procesión que hoy se hace el Sábado Santo, y cuya escultura, que terminó a comienzos del mes de Abril de 1942, recibió el premio Salzillo en enero del año siguiente, concedido por la Diputación Provincial de Murcia, y la que mereció al llegar a Orihuela, el precioso poema publicado en la revista Momento de la Semana Santa, de Carlos Fenoll, dedicado «A Juan Bellod, que sabe ver», y conocida por todos.
Pero a lo que aquí se nos refiere, José Seiquer, fue el autor del busto de Gabriel Miró que hoy preside nuestra Glorieta del mismo nombre, escultor del que se ha alabado su enorme mérito como retratista, lo cual es cierto, como lo demuestra el magnífico y sobrio retrato de Gabriel Miró.
Y escribe Francisco Pina en la revista gráfica, Estampa, de Madrid, correspondiente al día 28 de mayo de 1932:
«Orihuela tenía contraída con Gabriel Miró una deuda de gratitud; acaba de pagarla, rindiendo al gran escritor el homenaje de su admiración y su simpatía. El pasado día 27, segundo aniversario de su muerte, se elevó, en un lugar publico, un sencillo monumento a su memoria. Sencillo, pero fervoroso y estremecido. La magnífica cabeza de Miró, modelada con acierto rotundo por el notable escultor José Seiquer, contemplará en lo sucesivo, con su dulce mirada, uno de los más bellos rincones de Oleza. En el jardín que lleva su nombre, bañado de una luz maravillosa, recibirá el mudo homenaje de los espíritus oriolanos».




Y El clamor de la Verdad, Cuaderno de Oleza consagrado al poeta Gabriel Miró, del día 2 de octubre de 1932, publicaba la fotografía de la escultura de Gabriel Miró, diciendo al pie de la misma: «Obra magnífica del escultor murciano Seiquer Zanón, premiada en el concurso celebrado por la Comisión encargada del homenaje a Miró. Seiquer Zanón, muchacho inteligentísimo, ha hallado con singular acierto, la señorial expresión del poeta alicantino. El pedestal ha sido hecho por el artista local señor León».

miércoles, 6 de mayo de 2015

POESÍA DE MIGUEL DE CERVANTES A D. GABRIEL PÉREZ DEL BARRIO ANGULO

DON GABRIEL PÉREZ DEL BARRIO ANGULO
Natural de Orduña; paso casi todo el espacio de su vida en secretarías del rey, y de algunos grandes del reino y señores de estado, principalmente con el marqués de los Vélez, fue alcalde de la fortaleza de Librilla. Escribió un libro manual muy elogiado en la época por las grandes plumas del siglo XVII Lope de Vega, Miguel de Cervantes etc. Dirección de secretarios de señores y las materias, cuydados y obligaciones que les tocan, con las virtudes de que le han de preciar,estilo y orden del despacho y expediente, manejo de papeles de ministros, formularios de cartas, provisiones de oficios, y un compendio en razón de acrecentar estado y hazienda, oficio de contador y otras curiosidades que le declaran en la primera hoja. Por Gabriel Pérez del Barrio Angulo, secretario del Marques de los Velez, y Alcalde de la fortaleza de su villa de Librilla. Dirigido al Marques de Cañete don Juan Andres Hurtado de Mendoza año 1613.

MIGUEL DE CERVANTES
AL SECRETARIO GABRIEL PÉREZ
DEL BARRIO ANGULO
TAL Secretario formáis,
Gabriel, en vuestros escritos,
que por siglos infinitos
en él os eternizáis.
De la ignorancia sacáis
la pluma, y en presto vuelo,
de lo más bajo del suelo,
al cielo la levantáis.
Desde hoy más la discreción
quedará puesta en su punto,
y el hablar y escribir junto,
en su mayor perfeción;
que en esta nueva ocasión
nos muestra24 en breve distancia
Demóstenes su elegancia,
y su estilo Cicerón.
España os está obligada,
y con ella el mundo todo,
por la subtileza y modo
de pluma tan bien cortada.
La adulación defraudada
queda, y la lisonja, en ella,
la mentira se atropella,
y es la verdad levantada.
Vuestro libro nos informa
que sólo vos habéis dado
a la materia25 de estado
hermosa y cristiana forma.
Con la razón se conforma,
de tal suerte que en él veo
que contentando al deseo
al que es más libre reforma.


miércoles, 29 de abril de 2015

PESONAJES ILUSTRES DE LIBRILLA

     D. Baltasar Espada. director de la Banda Municipal de Librilla (revista la nona 1922)

   Fundada por su padre, el notable maestro Don Vicente Espada, esta banda de música en el año de 1895, su hijo D. Baltasar nuestro querido amigo, continúa al frente de ella con admirable virtud y constancia.
   Consta de cuarenta plazas con instrumental completo y las obras que ejecutan pertenecen al repertorio moderno. La bandase ha presentado varias veces en la capital en tiempo de feria habiendo sido muy aplaudida. 
   Felicitamos al maestro Espada y le alentamos muy de veras en su educativa labor mereciendo nuestro plácemes más sinceros.

miércoles, 22 de abril de 2015

PERSONAJES ILUSTRES. D. JUAN GIL LORENTE

           D. Juan Gil Lorente licenciado en Farmacia y Farmaceutico de la villa de Librilla (la nona 1922)
   Gratamente invitados por nuestro querido amigo D. Juan Gil Lorente visitamos el laboratorio de Farmacia que en la plaza de la iglesia tiene establecido con todos los adelantos modernos de asepsia y pureza en los medicamentos que la moderna farmocopea exige.
   Nadie que visite esta Farmacia puede decir que vió otra tan bien surtida en pueblos de esta categoría ni aun de mayor número de habitantes. El señor Gil Lorente ha puesto todas sus energias a contribución de su carrera y aun a veces su bondad le hace extrlimitarse como en la época de la epidemia de la gripe cuya actuación fue digna de aplauso por todo el pueblo. Es el farmaceutico municipal y en los ocho años que esta regentando el puesto no ha habido una queja, ni siquiera una pequeña molestia que pueda hacer sombra al nombre y crédito del señor Gil Lorente bien cimentado debido a su solo y único esfuerzo.
   Ya que pudiera hablar de esta forma, públicamente, de todos los farmaceuticos municipales como lo hacemos de este estudioso y laborioso amigo nuestro.

jueves, 9 de abril de 2015

PERSONAJES ILUSTRES DE LIBRILLA

D. SALVADOR LORENTE. Alcalde del Ayuntamiento de Librilla Revista la nona 1922

     Hablar de la gestión del alcalde de un pueblo, es muy difícil; es tan difícil, que el mismo pueblo, a pesar de los bombos de la prensa, dice muy a las claras a personalidad administrativa que está al frente de los intereses de la villa y por esto no regateamos el aplauso justo y merecido que don Salvador Lorente merece, porque así se lo ha ganado, durante el tiempo que está desempeñando tan honrosísimo cargo. Don Salvador Lorente cumple todas las atenciones del municipio y dígalo muy elocuentemente el pago exacto que a la Diputación provincial hace del contingente. Pero, no ; el Sr. Lorente sabe encauzar el rebaño disperso y colabora junto al jefe de la política local conservadora ciervista y gestiona y hace cuanto el pueblo necesita. 
     Tiene Librilla un cementerio nuevo de una extensión de siete tahullas, y esto debido a su gestión cerca de don Rafael Lorente y junto con este señor pidió al Sr. Maestre a gran mejora de que puede vanagloriarse el pueblo, el arreglo de las aceras todas de cemento, cosa que quisieran tener muchas capitales. Ahora le preocupa grandemente el restablecimiento del alumbrado eléctrico y no descansa un momento hasta ver colmadas sus aspiraciones.
    El Ayuntamiento en si es pobre, pero no obstante D. Salvador Lorente ha hecho, hace y seguirá haciendo de la nada un mundo porque ha sabido compenetrarse de las necesidades del pueblo y para el pueblo y por el pueblo cree que su sacrificio aun siendo muy grande siempre será efímero.Hay que seguir como hasta aquí laborando por el engrandecimiento de la patria chica que es nuestra segunda madre.
     Con tesón y honradez y más que nada con esa perseverancia tan digna de elogio como la que caracteriza al señor Alcalde don Salvador Lorente, los pueblos chicos se hacen grandes y los erarios pobres se hacen ricos. Muchas cosas más pudiéramos decir de la gestión del señor Lorente, pero todas ellas de encomio porque es de los hombres que saben desempeñar el puesto que se le designa con honor y dignidad, cosas de que adolecen por desgracia muchas de las autoridades que en España padecemos.

miércoles, 8 de abril de 2015

PERSONAJES DE LA HISTORIA DE LIBRILLA

DON RAFAEL LORENTE Y LAPAZARAN ( jefe del partido conservador ciervista de Librilla) Articulo revista la nona 1922


           Aunque lazos de intima amistad nos ligan desde hace muchos años con el señor Lorente, no por eso hemos de dejar consignado, a pesar de saber que herimos su modestia, el prestigio de que goza en Librilla y sus excelentes dotes, ya puestas de manifiesto más de una vez al servicio de la política que acaudilla el ilustre murciano Don Juan de la Cierva, regentada en aquella circunscripción por el señor Maestre Perez.
            El señor Lorente ha heredado todas aquellas condiciones de hombre sensato, juicioso, ordenador y laborioso en pro de la politica que su buen padre, el llorado D. Antonio Lorente poseyera. Librilla supo premiar la memoria de quien tanto bien hizo por el pueblo y la calle principal, por acuerdo del Ayuntamiento en sesión pública acordó que llevara el nombre de calle de D. Antonio Lorente.
             Su hijo don Rafael no puede por menos de ser continuador de la labor hecha por su padre y por esto, el pueblo entero de Librilla, sin distinción de matices le admira y considera como hijo predilecto. Así vemos que el señor Lorente Lapazarán inicia mejoras e impulsa con brios lo mismo en la provincia que en Madrid cuanto se presenta y significa progreso para el pueblo de librilla a quien tanto ama. Para los necesitados su mano es prodiga, no tiene enemigos, tal es la cantidad de bien que ha sabido sembrar; si de algo peca don Rafael Lorente es de ser demasiado bueno para con todos y de tener un corazón digno de un hombre que lleva el apellido honrado de Lorente, dotado de unos sentimientos notables y caballerosos.
               A Librilla felicitamos y al partido conservador por haber tenido el acierto de que don Rafael Lorente y Lapazarán sea su digno representante en aquella villa.




lunes, 16 de marzo de 2015

EL CENTENARIO RELOJ DEL AYUNTAMIENTO DE LIBRILLA

El "Hágase la luz" debería acomodarse actualmente a la esfera del reloj que como un permanente vigía otea la población desde la altura de la torre pueblerina que corona el Ayuntamiento de Librilla. Porque hace varias decadas que los municipios solo pueden ver la hora de momento, siempre que su deseo tenga lugar a la luz del dia. Y esto no debe ser desde los tiempos de Lebón y compañía. El reloj de la villa es bicentenario con creces, porque fue adquirido de segunda mano en Orán allá por el año 1770. Era un reloj que habia estado colocado en una torre árabe de la que se apeó para, cambiando de ambiente, dejar a la "morisma" y server a la "cristiandad".Lo trajeron a Librilla por encargo de doña Luisa Max Picó, casada con don Antonio Porras Montalbán y se colocó sobre un arco árabe que habia junto al Ayuntamiento y luego se puso, al estar la primitiva instalación semiderruida, en una nueva edificación alzada en tiempos de la República. El reloj sirvió en tiempos de su adquisión no solo para marcar la hora sino para indicar a los regantes el momento preciso para poder efectuar el debido aprovechamiento del agua para el riego, pues fue precisamente un Heredamiento de aguas local el que gestino la adquisición a través de la señora mencionada, razón por la cual y en la construcción que servió para su asentamiento, es decir,el ayuntamiento anterior, sobre su parte más alta se hicieron dos arcos y por encima de los mismos se hallaba ubicado dicho reloj, con una alegoria del regador: un chuzo, un legón y un farol. En la actualidad el reloj "funciona como un reloj", porque se cuida de su marcha don Blas Espada López, funcionario municipal el cual percibe por realizar esta faena cincuenta pesetas al mes, teniendo que subier a la torre cada dia y girar el manubrio que permite la continuidad de la faena a este cronos casi de época antediluviana, el cual marca las horas y los cuartos mediante el aditamento necesario de tres cuerdas con plomo en sus extremos, una de las cuales hace marchar el reloj, otra marca los cuartos y la tercera las horas. Muy viejo es el reloj de la torre de Librilla, pero cuidada su maquinaria con mimo se le está sacando un gran partido; solo falta ese "Hágase la luz" para que su servicio permanente sirva permanentemente para que todos vean la hora, "Luz, más luz" que dijo el famoso. Mateo García periodista, escritor y cronista oficial de Totana.