LAS PROCESIONES DE LIBRILLA EL 2 DE ABRIL DE 1923
Brillantes resultaron las tradicionales procesiones de Semana Santa celebradas este año, dignas por todo de los mayores elogios, y ello se debe, al esfuerzo del elemento joven que con el mayor entusiasmo rivalizó en su afán de enaltecer su amado pueblo.
La animación fue extraordinaria, influyendo en gran parte la alegría que todos respiran por la bendita lluvia que devolvió la tranquilidad alejando de nosotros la tristeza y angustia que su tardanza nos producía. Ya hoy el porvenir es más consolador, y por lo mismo sin reparar en sacrificio se organizaron nuevas hermandades, y hubo gran número de Nazarenos, especialmente los nuevos San Juanistas con su magnificas y valiosas túnicas, prestaron gran esplendor a tan atractivas procesiones consiguiendo un verdadero triunfo por su excelente organización que merece nuestro sincero aplauso !Muy bien por Amaro el Gordo! Así se hacen las cosas.
La magnifica imagen, lució el trono nuestro venerado patrón San Bartolomé que fue expléndidamente adornado con profusión de luces y flores, y todos los pasos en particular el de Jesús revistieron gran solemnidad.
Los armados capitaneados por el insustituible y popular José María, muy bien (claro que resulto un Capitán microscópico) pero desempeñó sin embargo su cometido dignamente y con la arrogancia que el cargo requería, y para terminar resta decir que el Santo Sepulcro adquirido por el pueblo, cuyo hecho tanto honra a este vecindario, es soberbio, una preciosísima y verdadera obra de arte que todos admiramos con orgullo.
Sigan en años sucesivos que el mismo entusiasmo demostrado el presente, y reciban todos los que a su brillantez cooperaron tan notablemente mi felicitación.
El corresponsal. La opinión 2 de abril 1923

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